PEA - (PASTORAL EDUCATIVA ALTERNATIVA)
PEA, 6 y 7 de Junio de 2010
Domingo 6:
En este encuentro de PEA participamos las siguientes hermanas: Guadalupe, Teresa, Luisa Villalba, Carmen Pose, Rosa Casas, Alejandra, Beatriz Lallana, Elba, Ramona. Marta, Mª del Carmen, Regina, Patricia Orellana, Maite, Rosa del Valle; y dos hermanas más de Paraguay: Encarnación y Guillermina.

Con la alegría de recibir a nuestras hermanas de Paraguay dedicamos más tiempo a la presentación de todas y fue así que compartimos más detalles de nuestra vida.
También en este primer momento vimos un Power Point con el recorrido del PEA en estos años para situar el momento que vivimos.
A continuación pedimos el Espíritu con la canción “Deja que mi Espíritu te guíe más allá”, y recordamos las “velitas” que se nos prendieron en el encuentro anterior. Dejamos que resonara en nuestro interior e hicimos “oración eco”.
Para abordar el tema de las personas laicas con las que compartimos la vida hicimos una dinámica, que consistió en dibujar en pequeños grupos una casa, en la que pegamos corazones con los nombres de las hermanas y los laicos/as con los cuáles compartimos la misión y estamos en contacto permanente.

Luego, todos los grupos hicimos un recorrido por las casas contemplando los corazones. Y en asamblea compartimos lo que nos produce ver esta realidad de presencia de las personas laicas:
- Alegría al pensar tanta gente laica que trabaja con nosotras, más aún: estamos “con” y vivimos “con”. Y alegría al contemplar estas casas grandes llenas de gente.
- Igualdad y unidad, los corazones en los que escribimos los nombres son todos iguales. Que en la vida sea así.
- Los corazones se me hacían pequeños y se ensanchaba el mío. Caminando juntos y juntas.
- Muchos corazones en Misión.
- Las personas laicas también se sienten partícipes y a mí me rescatan de un mundo pequeño.
- Fortaleza, somos pocas pero como que nos multiplicamos

- Si no fuera por las personas laicas no se sostendrían estas casas. Ayudan, son muy buenas, y tienen el carisma interiorizado.
- Diversidad y apertura. El Señor nos une. Forma parte de su proyecto. Dejemos que obre.
- Desafío e ilusión, se puede seguir el camino
- Necesidad de seguir creando familia
- Agradecimiento a esta dinámica que nos hace crecer en responsabilidad en esta Misión, compartir más el carisma y acoger a otras personas que comparten la ilusión de vivir el mismo Espíritu.
Volvemos a las “casas”, a los grupos pequeños y al subrayar la cantidad de personas laicas compartimos: ¿Qué tareas hacemos juntos/as?:

- Algunas de estas personas han crecido con nosotras desde que eran jovencitas, hemos acompañado sus vidas, el casarse, tener hijos/as… son la cara visible de las casas al trabajar en la portería, y varias son como una Hermana más.
- Con otras compartimos la Misión educativa, conversamos, escuchamos, discutimos y buscamos juntas dar respuesta a las situaciones que se nos van presentando.
- Tienen fuerte sentido de pertenencia a la Capilla o Parroquia. Hacen posible la Catequesis, la venta económica, lo cotidiano de la vida. Buscan llevar a los/as niños/as a Dios, desde su experiencia de encuentro con Él y la Palabra, que sienten les ha cambiado la vida.
- Animan emprendimientos solidarios, merenderos, etc.
- Son personas voluntarias que donan su tiempo.
- Celebramos juntas los momentos festivos, encuentros de familia, Eucaristías, etc.
- Las casas se convierten en espacios abiertos en las que entran familiares, otras hermanas, exalumnos/as, incluso de otros países. Se comparten las tareas de forma sencilla y cercana; la vida de tú a tú.
- Espacios de oración, de LOB, de evaluación, planificación… Formación en espiritualidad.
- Vinculación de gratuidad, sin horarios, de disponibilidad.
- Algunas personas laicas tienen relación meramente laboral, pero dedican más tiempo de lo que se les paga.
- En ciertos lugares también compartimos la vida, oración, Palabra con los Párrocos.
- Diálogos personales
- Encuentros con los vecinos y vecinas que nos consideran una familia más en el barrio.
- También compartimos intercongregacionalmente.
- Dentro de las casas de Hermanas mayores trabajan enfermeras que se convierten en otras hermanas más. Nos surge el desafío de ofrecerles algo más, junto con las visitas de exalumnas con buena disposición.
Tras este compartir nos dimos un tiempo personal para orar con la lectura orante de textos de Teresa: Teresa y Doña Guiomar.
(Se encuentra en la sección Recursos / LOBT de esta página)
En la tarde comenzamos con danzas circulares y compartimos en pequeños grupos nuestra oración con la propuesta de la Lectura Orante de Teresa.
Resumimos lo que significa en nuestra vida la presencia de las personas laicas:
Me confrontan y cuestionan, desde ahí conectamos. Es ir buscando juntas, tomando decisiones. Compartimos las mismas inquietudes, deseos… con comunión de Espíritu. Algunas son muy profundas, “buena gente”.
- Nos cuestionan sobre nuestro protagonismo.
- Secundar al Espíritu que siempre va más rápido y nos cuestiona nuestra relación con las personas laicas.
- Salir a su encuentro. No esperar a que vengan. No concibo la vida sin ellas, he recibido y sintonizado mucho.
- Nos ayudan desde su vida real, vemos como encaran lo cotidiano y eso nos reubica constantemente.
- Con algunas compartimos en la LOBT un camino de fe, nos ayudamos mutuamente a crecer como personas, a liberarnos de ataduras y a cambiar en la manera de ver la realidad. Se va haciendo amistad al compartir desde lo profundo, como iguales, con humildad.
- Nos enseñan a vivir en desprendimiento, lo que tienen lo dan. Y viven al servicio de las necesidades de los otros.
- Compartimos los momentos de alegría, de fiesta, de dificultad, de frustración, de dolor…
Su modo de relacionarse con la gente, de mirar a las personas con compasión, nos ayuda a nuestra propia conversión, a vivir con más humanidad.
- Su entrega, servicio, compromiso. Su preocupación por nosotras.
- Asumir la responsabilidad de aprovechar este momento para que puedan hacer suyo el carisma. A nivel local ver cómo estamos incluyendo las personas laicas y qué espacio comunitario brindamos.
- Hemos crecido en cercanía y sencillez. Sintiéndonos iguales en dignidad y humanidad. Es muy importante que nos vean humanas.
- Seguir creando espacios y la consciencia comunitaria que nos ayude en la manera de relacionarnos como Teresa con libertad y osadía.
- Lindo este “sentarnos a tomar mate” con Teresa y su vecina.
En Asamblea expresamos lo bien que nos habíamos sentido en el compartir en los grupos.
Y escuchamos el canto: “Decime si no vale la pena”.
Alejandra comenzó a compartir algo de su experiencia del CIT “Tiberíades”. Nos motivó a subir a nuestra “barca” a una de las mujeres bíblicas, y nos dimos un tiempo personal.
El compartir en grupos también fue enriquecedor.
En la noche reímos jugando un bingo de caricaturas de hermanas, frases de la Palabra de Dios, de Enrique, de Teresa y de la PET.
Conseguimos muchos premios que pudimos degustar en el momento, y otros que nos llevamos a casa.

Lunes 7:
Comenzamos el día pidiendo el Espíritu con la canción: “Que tu Espíritu sea danza”. Oración “eco”.
A continuación nos dimos un tiempo personal con la LOB que Alejandra nos presentó de Tiberíades: “Procuren irse desasiendo de todo”. Y volvimos a compartir en grupos nuestra oración.
Visualizamos un Power Point del CIT que plantea qué Vida Religiosa es posible hoy, desde la imagen de la Trinidad; que recibimos como regalo.
Nos dimos otro tiempo personal para interiorizar lo planteado, y compartimos en Asamblea la última pregunta: de las prácticas que nos ayudan a las relaciones de calidad ¿Cuáles te sugieren algo o confrontan en la relación con las personas laicas?:
- Fomentar el diálogo
- Practicar relaciones inclusivas en las comunidades y grupos de nuestro vivir cotidiano. Desenmascarar los sistemas de control y poder abusivo en las relaciones. Cuidado con la sutileza del poder. Y con las relaciones utilitaristas con las personas laicas.
- Identificar las trampas y malos hábitos relacionales.
- Fomentar estilos de comunicación sana. Negociar, ceder, sin perder lo esencial, el objetivo en cada caso.
- Crear espacios gratuitos, de escucha empática y de acogida.
Tras el recorrido de estos dos días compartimos luces, intuiciones, sentimientos que se han despertado:
- Hablamos de la inclusión o no de las personas laicas en este espacio
Lo que sí tenemos claro es la necesidad de ir dando pasos a nivel local para compartir la mística a nivel profundo con algunas de estas personas que de hecho ya están en nuestras comunidades.
La participación de los laicos en la misión cotidiana es algo que ya está presente, están con nosotras, ya es un camino “engendrado”, alentado por el Espíritu, y que no podemos detener.
- Seguir cuidando en estos encuentros los espacios de oración personal y compartirlo. Reconocemos lo que esto nos ayuda, une, fortalece, compromete entre nosotras como compañeras de camino.
- He sintonizado rápido, como un espacio sagrado que ensancha relaciones, ayuda a la escucha y al discernimiento.
- Espacio de encuentro, de quietud y paz; de formación y de fortalecernos desde Jesús; de sentirnos apoyadas las unas en las otras.
- Teresa con Doña Guiomar me ha mostrado un nuevo camino, me invita a sintonizar desde lo profundo, desde la vida interior que llevamos dentro, también con algunas personas laicas.
- No hubo ningún texto explícito del Capítulo, ni de la PET, pero estaban presentes, como la gotita que ha ido cayendo y nos ha ido cambiando de a poco.

Y terminamos como peregrinas hacia nuestro interior recorriendo un Laberinto dibujado en tela. Lentamente entramos, llegamos al centro y volvimos a salir. Compartimos también los sentimientos vividos en esta experiencia:


- Paz, serenidad, concentración.
- Visualicé mis propias relaciones y las analogías en el camino.
- Recorrido de la propia Historia personal, lo que aparentemente se avanza o retrocede.
- Experiencia de la visión de mi misma. Mirar desde lo que Dios nos da.
- Proceso de lo vivido en el PEA, el llamado a la escucha atenta a Jesús, a las hermanas y personas laicas, contemplar, discernir… con ellas.
- Disfrutar del camino despacio, como pausa en la vida. Disfrutando de llegar al centro y ganas de permanecer ahí.
Nos despedimos cantando: “Cuando vas de camino”