CÓMO VIVIMOS EL PROPIO CONOCIMIENTO

Descargar guía wordDescargar chistes word

 

SIGUIENTE

 

lob

 

 

 

En el camino hacia el Proyecto Educativo de la Provincia San José nos propusimos, en cuanto acompañantes en la formación de personas y grupos, cultivar

  • el ambiente de escucha, diálogo, reconocimiento de la dignidad de todos.
  • la experiencia de interioridad.
  • el acompañamiento de los procesos de fe.

La propuesta del siguiente encuentro nos puede ayudar a esto:

 

1. Para empezar, repartir a cada uno/a un chiste de Mafalda. Compartirlo.

Reflexionar un momento si el chiste expresa de alguna manera una experiencia nuestra, si nos sentimos en algo reflejados. (Tratar de no quedarnos en lo superficial del chiste, o en el tema “Mafalda”, porque se puede ir la reunión entera…)

 

felipe_llanero_solitario

No nos imaginemos huecos en lo interior . Teresa  de Jesús, Camino de Perfección 28, 10

mafalda_adelante

No hay quien tan bien se conozca a sí mismo como nos conocen los que nos miran, si es con  amor y cuidado de  aprovecharnos. Teresa  de Jesús, Libro de la Vida 16,7

 

manolito_cepillo

No hallo yo cosa con qué comparar la gran hermosura de un alma y la gran capacidad. Teresa  de Jesús, I Moradas, 1,1

susanita_monologo

Entendamos con verdad que hay otra cosa más preciosa, sin comparación, dentro de nosotros que lo que vemos por fuera.
Teresa  de Jesús, Camino de Perfección 28, 10

Después invitar a compartir la propia experiencia en el proceso de conocernos a nosotr@s mism@s. 

 

¿Consideramos que nos conocemos? ¿Qué o quiénes nos ayudaron? ¿Qué nos costó?

Es importante cuidar que haya un clima de escucha y de hondura  para que tod@s se puedan expresar con confianza y para que la escucha mutua enriquezca a tod@s.

La experiencia de conocimiento propio de Teresa de Jesús está  fuertemente marcada por la percepción de la presencia de Dios dentro de sí. Lo expresa de muchas maneras en sus escritos. Leer el texto de Teresa “Saber lo que somos” y comentar entre tod@s:

 

¿Qué nos llama la atención de su concepción de la persona?
¿Qué aporta a lo que conversamos antes?
¿Qué nos aporta sobre la oración?

SABER LO QUE SOMOS
Teresa de Jesús, Moradas 1,1

No hallo cosa con qué comparar la gran hermosura del alma,
y la gran capacidad.

Estando hoy suplicando a nuestro Señor hablase por mí, se me ocurrió lo que ahora diré,
que es considerar nuestra alma como un castillo
todo de un diamante o muy claro cristal
adonde hay muchos aposentos,
así como en el cielo hay muchas moradas.

Pues consideremos que este castillo tiene, como he dicho,
muchas moradas:
unas en lo alto, otras abajo, otras a los costados;
y en el centro y mitad de todas éstas tiene la más importante
que es donde pasan las cosas de mucho secreto entre Dios y el alma.

¿No es una lástima que por nuestra culpa
no nos entendamos a nosotros mismas ni sepamos quién somos?
¿No sería gran ignorancia que preguntasen a uno quién es
y no se conociese, ni supiese quién fue su padre ni su madre,
ni de qué tierra?

Pues es mayor ignorancia la que hay en nosotras
cuando no buscamos saber qué cosa somos.

Volviendo a nuestro hermoso y deleitoso castillo,
tenemos que ver cómo podremos entrar en él.

Parece que digo algún disparate;
porque, si este castillo es el alma,
está claro que no hay para qué entrar, pues se es él mismo;
como parecería desatino decir a uno que entrase en una pieza
estando ya dentro.

Pero tienen que entender que hay mucha diferencia de estar a estar;
porque hay muchas personas que están alrededor del castillo,
que es adonde están los guardias, y no les interesa entrar dentro,
ni saben que hay en aquel precioso lugar,
ni quién está dentro, ni aún qué piezas tiene.

Por lo que puedo entender,
la puerta para entrar en este castillo es la oración.

Me refiero a oración con consideración;
porque quien no toma conciencia con quién habla y qué pide
y quién es quien pide, y a quién,
no la llamo yo oración, aunque mucho menee los labios.

 

Dejar un momento de silencio para la interiorización personal de todo lo conversado. Después  tratar de resumir en una palabra o una frase lo que queremos “guardar en el corazón”.

Arriba